Manifiesto

La humanidad se encuentra en un momento decisivo de su historia. Estamos enfrentando una de las batallas más feroces que han existido. Una batalla ajena a la mayoría de las personas.

Esta pelea es contra nosotros mismos, por así decirlo, ya que somos el agente causal y víctima, dada la manera irresponsable en la que interactuamos con nuestro entorno. Por eso hoy nos encontramos en un punto de quiebre. Hemos de escoger entre aquellas políticas que no respetan los derechos fundamentales dela biósfera o bien elegir dar un paso al frente y exigir medidas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía, que respete nuestro medioambiente y que no pongan en peligro nuestro futuro.

Alrededor del mundo, esta primavera, jóvenes se han puesto en marcha y tomado las calles para exigir a sus gobiernos que medidas inmediatas sean implementadas para contrarrestar los efectos apresurados del cambio climático no natural.

Habremos de generar conciencia que surgirá en primera instancia en exponer el problema y lograr que esta avasalladora verdad se platique no solo entre un sector pequeño de la población, sino que se posicione en el pensamiento de todo mexicano. Entendamos que nos necesitamos unidos, conscientes, solidarios y activos. Para que en efecto dominó, América Latina se levante y sumemos fuerzas en la lucha por el planeta.

La Tierra se ha calentado en los últimos 100 años alrededor de 0.74 grados centígrados. De seguir esta tendencia, para el 2100 el planeta se calentará entre 1.8 y 4.0 grados centígrados. En consecuencia, el nivel del mar se elevará, cambiando los patrones de lluvia y aumentando los eventos climáticos adversos, como las ondas de calor, las lluvias torrenciales y las sequías.

México en 2013 se posicionó entre los primeros 15 países con más emisiones de GEI (Gases de efecto invernadero), es decir, 1.4% de las emisiones totales del mundo. Asimismo, desde hace más de 100 años se ha dado un proceso acelerado de pérdida de bosques y vegetación en regiones muy amplias. Se calcula que México perdió por lo menos la mitad de sus bosques desde la Colonia hasta la actualidad. Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), México ha talado 6.3 millones de hectáreas de sus bosques, ocupando el segundo lugar en América Latina en destrucción forestal (el primer lugar lo tiene Brasil).

La elevación de la temperatura en 1.5 a 2 grados centígrados, ocasionaría un aumento del nivel del mar de 43cm, una reducción de los arrecifes en de entre un 70-90% y una caída en la pesca estimada a -1.6 millones de toneladas.

A palabras de los jóvenes españoles, “Nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro. Si los políticos no hacen nada, haremos que nos oigan. La situación es extrema: la crisis ecológica se ha agudizado en los últimos años, y ya no hay rincón del Planeta que sea ajena a esta urgencia. El coste de la pasividad es enorme. Hacen falta cambios profundos en un modelo económico cuya principal víctima somos nosotros mismos. Y para ello la movilización es imprescindible, pero también lo es que se tomen las medidas para frenar el deterioro ecológico”
Como explicó Naomi Klein: “No se trata solo de cambiar las bombillas, sino el modelo económico”.

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